New YorK CheeseCake.
Es super fácil de preparar…..con entusiasmo..paciencia y dedicación todo se puede lograr…
Ingredientes:
- 300 gr. de galletas tipo María.
- 100 gr. de mantequilla.
- Una pizca de canela molida, el aroma que desprende la canela es fenomenal y relajante.
- 700 gr. de queso tipo Philadelphia., yo he utilizado el de marca Dia, es mas economico y el resultado es fantastico.
- 500 gr. de leche condensada.
- 2 huevos grandes.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
- 100 gr. de mantequilla.
- Una pizca de canela molida, el aroma que desprende la canela es fenomenal y relajante.
- 700 gr. de queso tipo Philadelphia., yo he utilizado el de marca Dia, es mas economico y el resultado es fantastico.
- 500 gr. de leche condensada.
- 2 huevos grandes.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
Proceso:
He citado textualmente lo que dice Laia en su blog, ya que está perfectamente explicado no le hace falta ni una coma jejejeje, así que si os animáis a hacerlo esto es lo que debéis hacer:
Si quieres desmoldar la tarta fácilmente para servirla, tienes que utilizar un molde desmontantable de aproximadamente 23 cm., y forrarlo de papel apto para horno ayudándote con un poquito de mantequilla derretida.
Si eres principiante, o no le das tanta importancia a la presentación de la tarta, te recomiendo que uses un molde no desmontable que te facilitará muchísimo el trabajo a la hora de hacer la base de la tarta. Yo, en esos casos utilizo este molde de Pirex, que, como sabéis es apto para horno.
Para preparar la cheesecake, lo primero, es hacer la base de la tarta. Para ello, pica las galletas hasta obtener un polvo fino. La cantidad de galletas que yo he utilizado (300 gr.), es para crear una base gordita. No obstante, puedes regular la cantidad de galletas a tu gusto.
Añade la mantequilla, y trabaja la mezcla con las manos, hasta que quede completamente integrada. A continuación, echa las galletas en el molde que hayas elegido y presiona con las manos.
Mete el molde con las galletas en la nevera mientras preparas el relleno para que la mantequilla solidifique ligeramente.
Seguidamente, bate el queso con unas varillas (eléctricas o a mano), durante unos minutos hasta que quede esponjoso.
A continuación, añade la leche condensada poco a poco hasta que quede todo bien integrado. Finalmente echa los huevos de uno en uno y la esencia de vainilla.
Cuando ya está el relleno bien batido, mételo en el molde con cuidado de no deshacer la base de galletas. Un truco para ello, es, ir vertiendo el líquido sobre una cuchara y que ésta se vaya derramando por todos los lados. De esa forma evitas un chorro directo de líquido sobre la base de tus tartas.
Mete la tarta en el horno precalentado a 180º. Pero: OJO, sólo durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo, baja la temperatura a 130º y déjala cocer durante aproximadamente 1 hora. Este es el TRUCO para evitar que se cuartee la parte de arriba, y de esa forma, también se consigue que no se reseque. Cuando esté lista, deja que se enfrie poco a poco en el horno con la puerta abierta. No la saques inmediatamente, ya que, por el cambio de temperatura también puede romperse.
Déjala enfriar al menos 6-8 horas en la nevera antes de desmoldarla. En la foto podéis ver la base de galletas.
Finalmente decora a tu gusto. Queda fenomenal con fresas o frutas del bosque. Pero si le pones sirope de chocolate y Conguitos también queda buenísima.
¿A qué es muy fácil de hacer? Animaos, que merece la pena.
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